Lo bueno de tener un blog es que si dejaste de escribir por un tiempo y una noche estás sufriendo de insomnio por culpa de un calor desesperante, puedes abandonar la cama, ponerte a escribir, darle al botón de publicar y regalarte un desahogo sin tener que molestar a nadie. Yo empecé a escribir un blog más o menos por este tipo de ventajas.
Ahora mismo, para mala suerte mia, me está ocurriendo lo mencionado más arriba. He tenido que levantarme porque en santiago estamos disfrutando de una temperatura asesina que no me deja dormir ni de un lado ni de otro. Y la experiencia me dice que si continúo estirado una hora más sin pegar ojo, voy a empezar a pensar en cosas raras, es decir, en cosas feas, en cosas de muy mala onda que van a terminar en tristeza, en miedo, en llanto o similar.
El meollo del asunto es que al principio del insomio todo va bien. Te despiertas por el calor, porque te duele un hombro o porque la alarma de un auto esta sonando, pero no es nada, te pones a pensar en cosas normales. Cosas inofensivas como por ejemplo el trabajo o mi dormitorio que en algún momento tengo que ordenar. Pero poco a poco y sin saber por qué las ideas se van yendo para otro lado y nunca es para un lado feliz. No sé si esto tendrá una base científica o no, pero que es así, puedo asegurarlo. Prueben a pasar dos horas tirados en una cama a oscuras con los ojos como platos, y en cuanto empiece la tercera hora de vigilia involuntaria, la habitación se les va a llenar de monstruos, o de sonidos raros lo quieran o no. Esto es así. Y es así en la actualidad y desde el principio de los tiempos.
Luego está el hambre. El insomnio provoca un hambre muy desagradable… porque a las tantas de la madrugada, cansado, con el mal humor de no poder dormir ni un poco, con esa onda mental destructiva que se genera y la biblia en verso, todavía tienes que ponerte a ver qué comes para que no se te haga una úlcera. Lo usual en mi caso es que acabe tomando coca-cola con galletas como ahora mismo estoy haciendo, sólo para calmar los rugidos de un estómago que trabaja inútilmente.
Y lo peor es que en una situación normal….para la gente normal que tiene un blog donde poder descargar lo que se te ocurra cuando falla ese sueño reparador tan necesario, a estas alturas del análisis la cosa ya estaría medio resuelta. Pero para la gente como yo, que se pasa el 90% del día sentado y sufre un dolor de trasero constante, tener que permanecer aquí escribiendo esto en vez de poder seguir estirado, roncando y con el culo como orquesta, para que me circule la sangre y se me regeneren los tejidos maltrechos, es una tortura.
¡Y podría seguir así horas y horas quejándome de todo, pero ya no digo más porque estoy muy enfadado!
Pd: eheheheheh…creo que volví…. O algo así
guille
1 comentario:
Curioso...pero es verdad...
aunque de monstruos o cosas así por mi parte.. no.. :P
Pero creo que algo que me resulta es el hecho de ir dejando cada extremidad sumergida en el colchón...
Tus hígados ,intestinos y varios ya no pasen a ser parte tuyo sino de de aquellas sabanas que por muy delgadas que suenen son mega calurosas.
saludos Guille espero que estés bien.
Publicar un comentario