martes, 18 de marzo de 2008

cArTa aL lEcToR...

Desocupado lector:
Creo que sería mejor que dejes de leer el presente texto y te pongas a hacer algo productivo, como por ejemplo trabajar o estudiar. No encontrarás en este nuevo blog algo que destaque porque muchas veces voy a escribir tonterías, o muladas. Otras veces voy a escribir historias más o menos entretenidas, pero de escaso o nulo valor literario, que no trascenderán ni dejarán huella, dada su ausencia de estilo y pretensión. Sin embargo, las publico…en fin!!! Y alomejor tú, por un extraño milagro, la lees y hasta te gusten.

Tan sólo intento redactar bien las oraciones y colocar bien las comas; los puntos y comas ya son pretensión, porque salvo dos o tres escritores de los de a de veras, nadie sabe usarlos. Mis lecturas son realmente escasas, pero releo bastante los cuentos que me gustan, con la vana ilusión de que algún día lograré sacarles la magia que tienen, ese algo más que tienen las historias fascinantes y que las ponen claramente encima de las demás. Pero se sabe que un buen escritor ejecuta el truco y no te das cuenta, así como el mago desaparece la moneda sin que sepas cómo diablos lo logró. Ahí está el chiste del asunto. Algo inalcanzable para un pobre e infeliz mortal como yo.

Te preguntarás del por que de estas divagaciones sin sentido. Te dije desde la primera línea que sería mejor que dejaras de leer el texto, pero no me hiciste caso. Obediente no eres por lo que se ve.... Lo que sucede es que quiero plantearte la verdad de las cosas: cada post que yo vaya a publicar aquí no es más que un intento de hacer magia. Así como los aprendices de magos, en una de esas me sale de chiripazo algún truco y alguien se confunde y piensa que hasta puedo ser escritor. Pero los escritores, esos seres que hacen magia con las palabras y que trascienden el tiempo y el espacio con su genialidad, son gente más bien rara, o por lo menos más rara que yo...(bueno se supone jajajaja!!!). Y muchas veces son seriecitos ellos, formales y circunspectos al hablar, escriben palabras inentendibles y oraciones complejas, citan a un montón de autores y jamás escriben su literatura en Internet.

Pero como te digo, yo no tengo nada que ver con ese gremio, nunca fui a una presentación de ningún libro, ni fui con ningún texto a ninguna editorial o concurso de nada. Porque nada hubiera logrado, te lo aseguro, de hecho no estudio nada relacionado con la literatura, estoy apunto, supuestamente, de “recibirme” de dibujo arquitectónico y para desgracia mia hace un tiempo se me ocurrió estudiar paralelamente construcción civil, pero esa es otra historia. Por eso, desocupado y ocioso lector, no deberías esperar mucho de tu lectura en este blog. Es una necedad que sigas leyendo porque yo mismo te sugerí que no lo hicieras en la primera oración y no me hiciste caso. Tal vez llegaste hasta aquí porque pensaste que ibas a encontrar algo bueno, pero como ves, no lo hay. Siento decepcionarte, pero espero que puedas superarlo y sigas viviendo.

Lector, veo que sigues leyendo. No sé que pasa, pero sigues leyendo, leíste mi sugerencia de que no leyeras este texto. Yo te invitaría a que lo dejaras de hacer en este mismo momento, pero quién soy yo para detenerte. Seguirás leyendo por inercia, por descubrir qué diablos diré al final, por saber en qué terminará todo este rollo. Es la fuerza de la curiosidad y las ganas de seguir perdiendo el tiempo. Has leído hasta ahora 594 palabras y no he dicho nada edificante ni interesante. No serás una mejor persona cuando termines de leer este post. No se abrirá en tu mente una amalgama de emociones trepidantes como sucede con los textos de los escritores que son muy inteligentes y que escriben para trascender más allá de su muerte.

Pero ya que insistes en la lectura, te diré por que seguiste leyendo. Seguiste leyendo porque de alguna manera pensaste que habría algún milagro, porque creíste que habría un final sorprendente. Porque tenías la esperanza de algo más, no sabías exactamente que, pero algo más. Tuviste la sospecha de que no habría nada al final, pero la esperanza o la inercia pudieron más y llegaste hasta aquí. No todos llegaron, la mayoría ya se fue, pero tu seguiste, tu querías saber que pasaría. Tú querías atrapar la idea, ya te embarcaste en el barco, ahora por qué no seguir hasta el final. Ya habías perdido el tiempo leyendo el primer párrafo, por que no leer el segundo y el tercero. Y ya que estamos, por qué no el cuarto y el quinto. Hasta que llegaste a este sexto párrafo, en donde tampoco encontraste ese algo más. Yo en cambio sí conseguí el milagro, desocupado, ocioso y desobediente lector: conseguí que llegaras al final, que leyeras mis palabras exactas y que no te dieras cuenta del truco.

PD: espero que les guste mi blog...(hice un post como borrador pero lo elimine)claro lo mas probable es que nunca sepan que yo hice uno o alomejor si...pero como sea ahí esta. ah!!!! Y de a poco lo voy a ir enchulando a medida que vaya aprendiendo a manejar esta cosa

Saludos :


gUilLe…



1 comentario:

Despertaste?... dijo...

uff.. bueno, ahora luego de leer esos curiosos párrafos, la pregunta es.
¿valió la pena?
y bueno, ahora mi respuesta.
la verdad es que si, por que ya que llevo tres dios de baja, mas descansado que dios, y sin poder salir mucho ya que en cualquier minuto voy al baño... valió la pena, ya que era eso o ver un dialogo de descarga que lentamente se completa, bueno, eso, no?.. que va. la cosa es que lo leí.. suerte en tu empresa.
adèu