"Ser o no ser". Que me perdone Hamlet pero no estoy de acuerdo con semejante expresión terminante. Podemos no ser y sin embargo ser un poquito. O ser y no ser del todo. Por ejemplo, no soy médico, pero si alguien me dice que le duele la cabeza le aconsejaré tomar un analgésico. Y como he pasado por esa experiencia (dolor de cabeza) y la causa fue un problema cervical, también le diré que busque un analgésico con desinflamatorio. Y como además soy un inconciente, hasta puedo recomendarle una radiografía dental panorámica porque el bruxismo genera entre otros síntomas, dolor de cabeza.
Tampoco soy abogado, pero puedo decirle que vaya al conservador de bienes raíces, si tiene algun problema con alguna propiedad. Y así hasta el infinito.
Esta claro que a mis 22 años no lo se todo y que aun me quedan cosas por aprender, pero en este periodo de la vida si se abre un mundo lleno de sorpresas y responsabilidades que también vienen acompañados de una importante variedad de vivencias que dejan, entre otras cosas, enseñanzas. Se van incorporando a la psiquis como un pop-up: abrimos en nuestra memoria la página de "amigdalitis o faringitis" y salta inmediatamente "fiebre, hinchazón de ojos, dolor de garganta". A su vez, podemos iniciar una "búsqueda avanzada" de cada item: "Fiebre= infección= viral o bacteriana...."
Como si esto fuera poco, tenemos a nuestro alcance un compendio de información sobre el rubro que se nos ocurra con el que no contaba Hamlet, dicho a modo de justificación. Basta con poner en el Google "Pirámides de Egipto" y tendré unas doscientas ocho mil páginas que me ilustrarán sobre el tema. Hasta puedo especializarme en una dinastía incluso, sin haber pasado por la facultad de Arqueología.
Después están los conocimientos que uno adquiere por imposición social. No soy cocinero, detesto la cocina (bueno no la detesto es que como aun no tengo la necesidad de cranearme con los tipos de comida al menos que sea para alguien especial) pero sé preparar arroz con pollo o tallarines con salsa de tomates. Es que hay dias en que mi querida madre no prepara lo que le corresponde por defecto (que feo sonó eso) y bueno hago una visita a mi querido amigo el refrigerador.
Por último tenemos la ciencia aprendida por placer. Esa que no necesita de profesores pero donde todos nos esforzamos por ser los mejores. El sexo por ejemplo. Como se trata de una disciplina íntima, cada uno sabrá lo que mejor le viene. Y lo que no sabemos, podemos consultar privadamente a algún amigo. Incluso buscando en el Google.
En fin ese “ser o no ser” mmm..no creo que sea tan asi
guille
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